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Sucesos y emociones que rodearon el diagnóstico
En este estudio, los padres hispanos relatan las mismas dificultades
para obtener un diagnóstico que familias no hispanas han
mencionado a los autores, especialmente el problema de profesionales
que desestiman las observaciones de los padres sin el necesario
seguimiento, o que atribuyen la indiferencia del niño a una
causa distinta de la pérdida auditiva, como por ejemplo,
retardo mental. Sin embargo, los problemas que enfrentan los padres
hispanos son a menudo exacerbados por dificultades con el idioma
y por su limitado acceso a los servicios de cuidado de la salud.
Para la mayoría de las familias de este estudio, el diagnóstico
de pérdida auditiva fue obtenido en los Estados Unidos (69%),
aunque el factor primario que motivó a las familias a dejar
sus países de origen (en muchos casos Puerto Rico o México)
fue la sospecha o la confirmación de que existía una
pérdida auditiva. Las familias creen que las oportunidades,
recursos y servicios para los niños sordos son superiores
en los Estados Unidos y que su hijo enfrentará menos discriminación
que la que enfrentaría en su lugar de origen.
Familia 1: Poco tiempo
después de que la familia viniera a Estados Unidos desde
Puerto Rico, quedó de manifiesto que algo no estaba bien
cuando F durmió a lo largo de una ruidosa alarma de incendio.
[Habla la madre] Yo fui al pediatra, le dije lo que había
pasado y que todo el mundo me decía que algo le pasaba
a mi bebé, que quizá era retardación mental.
Nunca pensé que fuera por sus oídos. Entonces yo
lo llevé al centro de salud familiar y el doctor me dijo
que no había nada mal. Pasó un tiempo y cuando él
tenía siete meses, yo volví otra vez a su cita médica
para su vacuna y le dije al doctor: "Mi bebé no es
como los demás, le pasa algo", y él me dijo:
"Yo soy el doctor, tú eres una mamá. Tú
no eres un doctor". Pero yo le dije: "Yo tengo cuatro
hijos y este bebé no es igual", y él me dijo:
"Te digo que las madres le ven a los hijos cosas que no tienen,
tu niño está bien."
Fui a la sala de emergencias y entré al niño
como que había pasado la noche bien enfermo y le dije a
la señora que él había estado bien enfermo
toda la noche. Cuando yo entro a la sala de emergencia, el doctor
me preguntó qué tenía el niño. Yo
estaba llorando y le dije: "Creo que mi bebé es sordo
porque yo le hablo y él no se voltea y yo le pongo libros
de música y cosas de ruido y él no las mira".
Yo tenía a mi bebé dormido encima de mí y
el doctor le aplaudió y me hizo un referido y lo mandó
[al hospital]. Entonces me dijeron que él tenía
un problema. Entonces lo llevé y me le hicieron evaluaciones
y me lo chequearon. Ahí fue que nos confirmaron que él
era sordo. El diagnóstico fue de pérdida auditiva
severa y profunda en ambos oídos, con una pérdida
mayor en el oído derecho.
La madre dijo que cuando le comunicó por primera vez al
padre de F que éste era sordo, él la culpó
y se negó a aceptar el diagnóstico. Unos meses después,
el padre de F vino a visitarlos (desde otro país) y decidieron
mudarse a los Estados Unidos y aprender lengua de señas.
Después de algunos exámenes médicos se le dijo
a la madre de que la sordera de F se debía a un sarampión
con fiebre alta que contrajo cuando tenía dos meses.
La madre dijo sentirse culpable cuando se le dijo que su hijo era
sordo.
Me sentí culpable, no sabía por qué.
Cuando nació mi hijo que tiene 11 años yo dije que
yo no iba a tener más hijos. Pero me volví a casar,
y después de 5 años mi esposo decía repetidamente
que quería un bebé. Ya yo tenia 33 años y
a mí me decían que las mujeres tenían a los
hijos jóvenes. Mi mamá era bien anticuada, y decía
que las mujeres mayores tienen hijos que nacen retardados, que
no nacen bien y que se deben tener a los hijos a los 20's. Así
era mi abuela y así era mi mamá. Yo también
creía que era de esa forma y me puse a pensar: tuve ese
niño a los 34 años y nace sordo. Entonces me sentía
culpable. Pensaba que por complacer a mi esposo y tener un hijo,
es el niño quien tiene que pagarlo. Porque yo no soy la
que soy sorda, es él. Por más que yo haga y haga,
es la vida de él, que es mi hijo. Yo quisiera ser sus oídos
o darle los míos, pero, él es el que es sordo, no
soy yo.
Familia 2: Apenas llegado
a los Estados Unidos, a T se le hizo un examen de audición
que dio como resultado que era sordo. Después de esto, los
padres lo llevaron a un audiólogo, quien confirmó
que tenía una pérdida auditiva profunda. En ese momento,
T tenía cerca de 2 años de edad.
[Habla la madre] Cuando yo le pregunté a la doctora
qué alternativas había, nos dijo que ninguna. Solamente
había los audífonos que costaban casi $2,000.00.
Tampoco teníamos económicamente para sacar $2,000.00.
Teníamos que estar a merced de que el sistema médico
lo cubriera o no, porque no hubo más ayuda.
Con el diagnóstico, la madre dijo que se sintió como
si los muros se derrumbaran.
... Nosotros teníamos esa tendencia a pensar que todo
estaba bien y yo pensaba que todo estaba bien, y entonces pensé:
"ahora esto".
Familia 3: Los padres comenzaron
a sospechar una pérdida auditiva cuando S tenía dos
años, porque ésta no hablaba ni les prestaba atención.
Aunque entonces la familia ya estaba viviendo en los Estados Unidos
cerca de la frontera mexicana, la llevaron a un médico en
México, quien los refirió a un doctor en oído,
nariz y garganta (también en México). Éste
les dijo que S era sorda.
[Habla la madre] Fue algo muy feo para mí, porque no
me lo esperaba. Así, de repente, me lo dijo, que la niña
no oía nada y que nunca iba poder hablar. Esas fueron sus
palabras exactas
ni siquiera le hizo un estudio
Primero
fuimos con él y él no le hizo ningún estudio;
no más la reviso, como cualquier otra enfermedad, como
cuando están resfriados. Luego, él me dijo: "la
niña no oye y por eso es que no habla. No oye nada y si
no oye nada no va a hablar nada."
Luego de escuchar las noticias, la madre habló con una tía
que vive en otro estado. La tía llamó a una enfermera
de la escuela y la enfermera llamó a la escuela de la ciudad
donde S y su familia vivían. La escuela contactó a
la madre, le tomaron algunas pruebas y la derivaron a un programa
que a su vez la envió a una ciudad de otro estado para que
le hicieran exámenes auditivos. Los mismos mostraron que
la niña era casi completamente sorda. Fue cerca de dos meses
después del diagnóstico inicial cuando recibieron
este diagnóstico concluyente. Los padres también llevaron
a S a un doctor en México que les dio resultados semejantes.
Ambos padres dijeron sentirse muy tristes cuando supieron de la
sordera de su hija.
[Habla el padre] Pensamos que lo peor era que tal vez ella
no sería capaz de hablar, que no podría estudiar,
eso es lo primero que se le viene a uno a la mente.
Familia 4: Los padres se
dieron cuenta por primera vez que M poseía algún problema
de audición cuando éste tenía un año,
porque era muy callado.
[Habla la madre] En la familia somos muy expresivos para hacer
muchas expresiones de afecto. Ahí mi hijo, haciendo relajo
y él a fuerza se reía. Pero yo sí notaba
que el niño no, pa-pa, ab-ab-a. Y era muy poquitos los
balbuceos que él daba. Al año él seguía
diciendo 'aba' en vez de agua y 'papa'. Por eso yo pienso que
mi niño en ese tiempo sí tenía restos auditivos.
Entonces lo llevo al pediatra y me dice que no me preocupe, que
si en mi familia había gente sorda, y que algunos niños
empiezan a hablar tarde o pueden que tengan un problema en la
lengua, lo que le llaman la 'lengua dura o pegada'.
El médico recomendó que viera a un terapeuta del
habla, y luego de cuatro meses los progresos eran mínimos.
[Habla la madre] Entonces (la terapeuta del habla) me dijo:
'Sabe que su niño tiene un problema. Le voy a pedir que
lo lleve con un neurólogo'. Fue cuando lo trajimos aquí
[al doctor]. Le hicieron un examen de potenciales evocados
y nos dijeron que estaba sordo. Lo llevamos con un neurólogo
en [una ciudad en México]. Cuando nos dijo la noticia:
"su niño es sordo, tiene que llevarlo a un centro
para que aprenda a hablar". Fue como un balde de agua fría
que nos cayó encima.
Los padres mencionaron que al principio se entristecieron al enterarse
de la sordera del niño, pero luego se sintieron optimistas.
[Habla el padre] Fue muy traumático, porque uno ve
los problemas a veces con cierto prejuicio, y dirá "¿qué
voy a hacer?". Uno piensa que simplemente se va a ahogar
en un vaso de agua y a veces no es la verdad. Hemos aprendido
cómo vivir y estamos muy felices con los niños.
Nos damos cuenta de que hay muchos recursos con los cuales los
podemos ayudar a progresar y tener éxito. Y creo que les
está yendo bien ahora. Hay esperanza allí. Tenemos
esperanza. Creemos que hay una esperanza. M esta progresando mucho
ahora, y ahora estamos esperando que algo nuevo aparezca. Esa
es nuestra esperanza.
[Habla la madre] Sentíamos que iba a sufrir mucho.
Pensamos que él estaba y va a estar bien, y al mismo tiempo
pensamos que lo tenemos que ayudar, tenemos que hacer algo. Nosotros
somos una buena pareja. Tenemos un gran matrimonio. Hablamos con
nuestro otro hijo y le dijimos que su hermano era sordo. Estábamos
muy tristes. Este niño tiene sus límites ahora,
pero si uno es positivo con esto, y analiza las cosas, se da cuenta
que uno tiene que calmarse en este tipo de situaciones. Hay que
buscar la solución. Si una puerta está cerrada hay
que ir y ver si quedó otra abierta, esa es la única
manera que podremos ayudarlo.
Contrariamente a las demás familias, las familias 5, 6 y
7 no tuvieron muchas dificultades para obtener un diagnóstico.
La familia 8 tuvo dificultades
debido a la pérdida progresiva de su hijo.
Familia 5: La madre sospechó
la pérdida auditiva cuando H tenía alrededor de 16
meses de edad. Ella y su hermana notaron que H no intentaba hablar.
Lo llevó a un especialista de oído, nariz y garganta
en México, quien les dijo que H tenía una pérdida
auditiva.
Ambos padres dijeron sentirse muy tristes al saber de la pérdida
auditiva de H.
[Habla el padre] Al principio fue muy triste, ellos estaban
en México y yo estaba aquí trabajando. Entonces
decidí que sería más beneficioso para él
estar en este país. Él había nacido aquí,
así que yo pensé que sería mejor que él
pueda estudiar e ir a la escuela aquí, porque yo conocía
en México a una persona sorda y casi todos los ignoraban
y no lo respetaban. Entonces yo no quería eso para mi hijo.
Ahí es cuando decidí que él podría
venir aquí. Ir a la escuela aquí.
[Habla la madre] Bueno, yo también me sentí
muy triste. Yo también sabía que la gente sorda
en México no sabe comunicarse, no saben lengua de señas,
no tienen ninguna lengua. Ellos tratan de hablar, pero no se les
entiende. Entonces pensé que estando aquí él
podría tener un futuro mejor, y todo estaría más
cerca. Si nos hubiéramos quedado allí no hubiéramos
logrado estar en la situación económica apropiada
para mandarlo a la escuela. Económicamente hubiera sido
muy difícil. Entonces decidí que éste era
el lugar para él.
Familia 6: La primera sospecha
acerca de la pérdida auditiva de P tuvo lugar cuando tenía
cerca de 6 meses de edad. La abuela de P notó que ella no
reaccionaba a los ruidos fuertes. Los padres la llevaron al pediatra,
quien les dijo que podría tener una pérdida auditiva.
[Habla la madre] El pediatra me dijo que a lo mejor podía
ser sorda. Ya después vinieron los demás exámenes
y todo.
La pérdida auditiva de P fue confirmada cuando ella tenía
7 u 8 meses de edad.
Los padres dijeron cuán difícil fue para ellos enterarse
de la pérdida auditiva de su hija.
Al principio fue muy difícil, como usted sabe en este
mundo uno está acostumbrado a usar palabras y la voz, y
no a otro tipo de cosas. Es difícil porque ahora nosotros
tenemos que aprender una lengua totalmente diferente para podernos
comunicar con ella.
Familia 7 : Antes de que
B naciera, la madre supo que había una incompatibilidad de
factor Rh y que era probable que el bebé tuviera "problemas".
Al nacer, supieron que era sordo y que poseía otros problemas
médicos.
Los sentimientos de la madre acerca de la pérdida auditiva
de B, pasaron a segundo plano a causa de las preocupaciones acerca
de su estado general de salud y sus otras discapacidades.
No fue fácil. Me sentí triste. Estuve llorando
mucho. Estuve muy preocupada, si la operación iba a dejarlo
maltrecho en la cama y no iba a ser capaz de hacer nada. Cuando
me dijeron eso, me preocupé tanto de que él vendría
y tendría que estar en cama y todo eso. Como una condición
así es tan difícil...
Familia 8: La madre sospechó
que J poseía una pérdida auditiva cuando tenía
un año de edad, porque él no era como mis otros
niños. Cuando tenía 6 meses, J estuvo enfermo con
una fiebre alta.
Eso no es normal para un niño de 6 meses. Yo sabía
que algo no estaba bien. Fue entonces cuando comencé a
llevarlo donde los doctores, tratando de averiguar si la fiebre
le había causado algo más. Es así como descubrí
que él no va a oír. Entonces ellos empezaron a hacerle
exámenes. Mientras le hacían exámenes y más
exámenes fue cuando me dijeron que él era completamente
sordo.
La madre señala haberse sentido triste cuando supo acerca
de la pérdida auditiva de J., así como también
molesta porque los médicos no lo habían seguido de
cerca luego de su fiebre alta.
Al principio estaba triste, pero es mi hijo, lo amo. Lo que
quiero decir es que fue más duro para él que para
mí, y todas las señas que tengo que aprender, las
aprendo de él, porque el me enseña. Uno aprende
a manejarse con eso ... Yo pensaba que él no podría
escucharme decirle que lo amo porque yo en ese momento no sabía
lengua de señas. entonces yo no pensaba que él podría
escucharme alguna vez decirle que lo quería o "ve
y diviértete" o "¿quieres jugar conmigo?
La música siempre esta relacionada con las cosas de niños.
Los pájaros en el parque, porque a él le encanta
el parque. Es loco con el parque. Siempre me imaginé que
él no sería capaz de escuchar ciertas cosas que
yo quería que escuchara. Entonces estaba triste por él,
no tanto por mí, porque pase lo que pase, es mi hijo y
siempre lo voy a querer. Pero estaba triste por lo que él
se iba a perder, ... eso me hacía poner triste.
...Siento que esto no debería haber pasado nunca. Desde
el momento en que él tuvo 110 grados de fiebre, debieron
haber seguido vigilándolo, porque era un bebé de
6 meses, y ellos continuaron ignorándolo como si solo fuera
una infección del oído. Yo sentí que debieron
haber examinado más profundamente.
Diferencias lingüísticas en
el momento de recibir diagnóstico y en la escuela
Las diferencias lingüísticas presentaron obstáculos
significativos para muchos de los padres hispanos. Los profesionales
hispanos (consejeros, audiólogos, enfermeras, profesores)
eran los más eficaces en la reducción del impacto
de estas diferencias. Cuando estos profesionales no estaban disponibles,
los intérpretes eran también útiles, aunque
en este estudio los padres parecían desarrollar lazos de
mayor confianza con los profesionales con quienes podían
comunicarse con eficacia y comodidad. Incluso los padres que hablaban
inglés relativamente bien parecían beneficiarse de
la interacción con los profesionales hispanos, sugiriendo
que está en juego mucho más que la fluidez o la comprensión
lingüística.
La inhabilidad para comunicarse en inglés afecta algo más
que el lazo entre profesionales y padres. Este estudio indica que
los padres que no pueden aprovechar completamente la información
y los recursos en inglés, tienden a experimentar perspectivas
más estrechas sobre las opciones disponibles y una representación
más limitada del pronóstico y el futuro potencial
de su hijo. Esto se puede observar desde el momento de la identificación
de la pérdida auditiva en adelante.
La inhabilidad de una madre para comprender una palabra en inglés
fue percibida por el médico como una negación. Si
él hubiera tenido acceso a su lengua y cultura primarias,
habría descubierto que fue ella quien procuró impetuosamente
la identificación de la pérdida auditiva. Desde sus
encuentros iniciales, esta madre no fue comprendida y se perdieron
oportunidades críticas para la colaboración óptima
entre padres y profesionales. La fluidez de los padres en inglés
disminuye este obstáculo, pero algunas familias, sin importar
su fluidez lingüística, prefieren recibir la información
importante en su lengua materna. De hecho, varias de estas familias
que ya residían en los Estados Unidos viajaron de vuelta
a México para obtener el diagnóstico. Para subrayar
la naturaleza única de las preferencias y necesidades de
los padres, una de las entrevistadas que recibió el diagnóstico
en México señaló que, aunque ella lo recibió
en español, no entendía bien lo que le dijeron hasta
que vino a Estados Unidos y se reunió con un audiólogo
y un intérprete.
Mientras que la recepción de la información diagnóstica
y terapéutica en español no era siempre necesaria,
su disponibilidad fue apreciada y parecía aumentar la simpatía
y la confianza por parte de los padres. La mayoría (95%)
de las familias también reportó usar intérpretes.
Investigaciones futuras podrían examinar cómo el personal
de habla hispana, en especial los que tienen el español como
lengua materna, afecta la satisfacción con los servicios
brindados, el envolvimiento de los padres, y los resultados. Se
podría decir hipotéticamente que los ambientes que
apoyan los acomodos para la comprensión de los padres, modelan
y apoyan la aceptación de la necesidad del niño de
que se realicen adaptaciones en la comunicación.
Familia 1: La madre dijo
que había tenido problemas para comprender el diagnóstico
que hizo el médico sobre la pérdida auditiva de su
hijo.
Cuando el doctor me dijo "He's 'deaf,' (sordo)"
no entendía el término 'deaf'; no lo conocía.
No sabía lo que era 'deaf'. Cuando me dijo que era un 'severe
profound hearing loss', entonces yo pude traducir palabra por
palabra en mí y yo entendí: pérdida de audición
severa y profunda. Pero no sabía lo que era 'deaf'. Yo
le dije: "¿Aquí hay alguien que hable español?
Porque no entiendo". Entonces él me hizo por los hombros
y me dijo: "No es que no entiendes, es que no quieres entender",
y yo le dije: "No entiendo que es 'deaf', ¿Qué
quiere decir 'deaf'?" Entonces, él me dijo: "No
hearing" y yo le dije: "¿No oye?, y me dijo que
no.
Entrevistador: ¿Le dieron un intérprete?
Vino una enfermera que hablaba español.
Entrevistador: ¿Cómo se sintió usar interprete
cuando recién le habían dicho
?
Me sentí como en casa, porque ella me dijo: "no
llore" (era una señora Mexicana, muy buena), "tranquilízate
para poderte explicar". Entonces el doctor le decía
y ella me fue diciendo que el doctor quería decir que era
sordo.
Ellos me explicaron, pero es tan difícil porque le
explican a uno en inglés, con términos médicos.
Entrevistador: ¿Usted cree que el idioma ha sido un impedimento
en ese momento?
Sí, fue un impedimento
si hubiese sido en español,
aunque era duro de aceptar como quiera, pero uno puede preguntar,
está libre, uno puede hacer las preguntas como quiere.
Pero es difícil cuando uno se encuentra así, como
pillado en un idioma extraño, no te salen las palabras,...
no te salen. Yo solamente le decía: "Why, why and
why" ("¿Por qué, por qué y por
qué?") y "What can I do?" , "what can
I do?" ("¿qué puedo hacer?", "¿qué
puedo hacer?") y él me decía "There is
nothing we can do, he's deaf." ("No hay nada que podamos
hacer, él es sordo") Y eso nunca se me olvida, porque
él siempre me decía "nothing that we can do,
nothing that I can do, nothing that you can do, he's deaf. ("No
hay nada que podamos hacer, él es sordo" Y eso se
quedó ahí.
Familia 2: El diagnóstico
fue hecho en inglés, pero un audiólogo que hablaba
español estaba también allí. Un intérprete
no era necesario, según la madre, porque: entiendo inglés
bien. Ésta dijo que entendió todo en el diagnóstico.
También mencionó que llamaba al audiólogo hispano
cuando el doctor estaba ausente o cuando tenía preguntas
sobre las los audífonos u otras cosas.
[Habla el padre] Todo el tiempo que hablamos con ella fue
en inglés. Por idioma nunca fuimos discriminados, ni hemos
tenido falta de orientación. Todo ha sido bien claro, como
'black and white (Blanco y negro)'.
Familia 3: En el momento
del diagnóstico los padres reportaron que, a pesar de que
los médicos y audiólogos no hablaban español,
siempre tuvieron intérpretes disponibles.
[Habla la madre] Nunca hemos batallado con el lenguaje, porque
siempre tienen quien nos ayude con los doctores, en las escuelas,
con todo. Siempre tienen quien hable español. Pues sí
batalla uno, pues uno quisiera que del doctor a uno le explicara
las cosas. Muchas veces cuando están traduciendo ya dan
otras palabras y se confunde uno. A lo mejor lo que quiere decir
el doctor no es exactamente lo que a uno le dicen.
No obstante, la madre dice: pensamos que entendimos todo lo que
nos han dicho.
En la escuela, el maestro actual de S habla español, aunque
algunos de sus maestros anteriores no lo hacían. Esto creó
dificultades ocasionalmente, con la madre quien tenía que
buscar a alguien para traducir. La información escrita a
menudo fue enviada a la casa en inglés.
[Habla la madre] Anteayer que fuimos a la escuela, estaba
hablando con la maestra y le dije que me mandara los recados en
español, porque hay veces que están en inglés
y no más los veo porque no los entiendo. Quisiéramos
poder hablar el mismo idioma que ellos; sería mejor que
habláramos el mismo idioma. Pero sí nos entendemos,
más o menos.
A veces batalla uno, pero de que nos afecte, no. Porque como
aquí es una parte donde casi toda la gente habla los dos
idiomas, si ella no habla, la persona que tiene uno al lado sí
habla, así que no es muy difícil.
Familia 4: El diagnóstico
fue comunicado a los padres en español. El audiólogo
que equipó a M con audífonos hablaba inglés
y una enfermera interpretaba. Los padres dicen que pueden entender
el inglés del audiólogo en su mayor parte, pero piden
a veces que la enfermera traduzca para estar seguros de que lo están
entendiendo correctamente.
La mayor parte del tiempo, la información de la escuela
se envía en español, pero a veces, especialmente fuera
de la escuela, sólo se usa el inglés.
[Habla el padre] No sabemos el inglés como deberíamos,
pero siempre lo hemos luchado. Nunca a sido problema para mí,
y yo creo que para mi señora tampoco. Pero obstáculo
es, no solo lo hemos entendido. Todo lo que nos han dicho para
el niño y en lo que nos han dado la opinión, en
la escuela, en salud, todo lo hemos entendido perfectamente, creo
yo. Cuando hay duda nosotros buscamos la forma para aclararla.
[Habla la madre] Sí, sí. Eso es muy importante.
Siempre preguntamos, siempre. Si no entendemos, decimos: "Escuche
señora, tenemos algunas preguntas. No entendemos algo.
Ayúdenos por favor. Tenemos dudas acerca de esto y aquello".
Todo el mundo hace un esfuerzo.
Familia 5: Como H fue diagnosticado
en México, el doctor hablaba español y no hubo barreras
lingüísticas. Sin embargo, la madre todavía sentía
que no había entendido lo que le dijeron. En los Estados
Unidos, el audiólogo habló inglés y la madre
tenía un intérprete. Ella sentía que la información
era clara y que podía comunicarse libremente con el audiólogo.
En la escuela, los maestros hablan solamente inglés y tienen
un intérprete. Los materiales escritos se proporcionan en
español. Las diferencias lingüísticas han disminuido
porque la madre ha aprendido más lengua de señas,
que es la lengua que utiliza para comunicarse con los profesores.
[Habla la madre] Estaba feliz, porque fui capaz de entender
todo.
Familia 6: El doctor que
brindó el diagnóstico hablaba español, eliminando
la necesidad de un intérprete. El audiólogo, sin embargo,
brindó información en inglés. Aunque había
intérpretes disponibles, problemas logísticos limitaron
su utilidad.
[Habla la madre] Más bien nunca he tenido intérprete.
Las primeras veces porque era difícil estar esperando a
que viniera alguien a interpretar. A veces teníamos que
esperar cerca de una o dos horas para que nos pudieran atender
y atendían a otra gente primero porque la intérprete
estaba ocupada. Así pasaron muchas cosas y después
decidimos que era más fácil que entráramos
nosotros y tratáramos con el inglés. No es un inglés
perfecto, pero es un inglés que podemos entender y que
podemos hablar. A mí me hubiera gustado más que
hubiera sido en mi idioma. Pero es muy difícil, muy difícil.
Más que nada cuando uno va a los hospitales públicos,
que hay muchísima gente y que hay muy pocos intérpretes.
La madre dijo que ella sentía que había entendido
la información proporcionada por el audiólogo. Pero
en cuanto a las cosas que no comprendió, no está claro
si las razones principales del malentendido fueron las diferencias
lingüísticas, o si lo fueron la falta de familiaridad
con la sordera y la terminología usada por los profesionales.
Los servicios de intervención temprana fueron proporcionados
en el hogar. El uso de lengua de señas proporcionó
un puente de comunicación para esta familia.
Ella hablaba inglés y (lenguaje de) señas y
tenía una persona que hablaba español y señas.
Ocasionalmente nada más venía la que hablaba español.
Pero cuando venía la que hablaba inglés, también
venía la que hablaba español.
Familia 7: El diagnóstico
de los problemas que tuvo B al nacer fue realizado por un médico
que hablaba español en Puerto Rico.
[Habla la madre] Sí, yo entendí todo lo que
me dijo el doctor. Si había algo que no entendía,
volvía le preguntaba. Y él muy amable, volvía
y me respondía. Y me decía y me explicaba cada procedimiento
y cada cosa de la que me estaba diciendo que había que
hacer.
En Puerto Rico, el audiólogo también hablaba español.
El doctor que atiende a B en Pensilvania habla inglés y usa
un intérprete. A veces, una amiga que habla las dos lenguas
actúa como intérprete.
A veces no es muy buena; no es lo que yo quisiera explicarle
al médico. Porque a veces el intérprete no le puede
explicar en la misma forma que yo podría hacerlo.
El audiólogo en Pensilvania también habla solo inglés.
La madre lleva una amiga a esas reuniones que actúa como
intérprete.
Ella conoce todo lo que a mí me ha pasado, entonces
ella me ayuda mucho en hablar con ellos.
En las escuelas de Puerto Rico, no había problemas lingüísticos.
Sin embargo, tras arribar a los Estados Unidos, la madre encontró
algunos problemas para interactuar con los maestros.
Al principio cuando llegué, no me resultó tan
fácil ya que era el cambio, otro idioma... En la escuela
no hay mucha gente que hable español. Todos los maestros
que tiene mi hijo son americanos, entonces usamos un intérprete.
Yo estoy recibiendo clases de señas y creo que para mí
no ha sido fácil porque es una traducción del inglés
al español. No ha sido muy fácil.
Algunos de los maestros han tratado de hablarle en español.
Pero es muy difícil, como yo hablar con ellos
el inglés.
Las comunicaciones que vienen de la escuela generalmente están
traducidas al español.
Puedo entender lo que ellos están haciendo. Todos los
días andan diciendo lo que se hace en el salón de
clase en español porque tienen una persona que traduce
lo que ellos hacen.
A pesar de las diferencias lingüísticas, la madre no
identifica ninguna barrera significativa en la educación
de B.
Podría ser más fácil para mí comunicarme
con él y todo eso, pero como ellos tienen un intérprete,
no ha habido mucho que yo pueda decir que hemos tenido problemas.
Familia 8: Como la primera
lengua de la madre es el inglés, ella no reporta obstáculos
relacionados con diferencias lingüísticas. Sin embargo,
el padre no habla inglés y ha aprendido muy poco de lengua
de señas.
[Habla la madre] Él quería estar envuelto de
alguna manera, pero no entendía ni a donde iba. Yo tuve
que traducirle a él.
El padre le dice "te quiero" en lengua de señas,
o "jugar", o "parque", pero no mucho. A veces
J lo mira como diciendo "¿Eh?", como "¿Qué?",
pero él no toma clases. Él se niega a tomar clases.
Yo pienso que es papá, pero después de todos estos
años, creo que aún es difícil para él.
Lo que quiero decir es que es su primer hijo.
Acceso a la información y apoyo
A pesar de las buenas intenciones de los profesionales que brindan
servicios a la comunidad hispana, sigue habiendo una brecha significativa
en el acceso a la información. La mayoría de los padres
confiaban en que los profesionales que trataban a su hijo les proporcionarían
acceso a la información, no solamente sobre la pérdida
auditiva en sí misma, pero también sobre servicios
disponibles, ayuda médica, y derechos de los niños
y de los padres. Con frecuencia, fueron ofrecidos materiales escritos
en español, pero parecían limitarse a folletos generales
que han sido traducidos del inglés, más que a materiales
escritos para ser culturalmente relevantes para la población
hispana.
Más aún, mientras que los padres que hablan inglés
pueden obtener con frecuencia materiales de numerosas fuentes, incluyendo
libros famosos, revistas, literatura profesional, y vídeos,
los padres hispanos parecen tener muchos menos recursos a su disposición.
En este sentido, aunque las familias hispanas de este estudio parecían
menos inclinadas que las familias no-hispanas de otros estudios
a buscar múltiples fuentes de información, esto puede
deberse a la falta de materiales apropiados, así como a los
factores lingüísticos y culturales que influyen el comportamiento
de búsqueda de información.
Familia 1: La madre indica
que le dijeron que no había nada que se podría hacer
por F, ninguna operación. Le dieron un folleto escrito en
inglés, que ella difícilmente comprendía.
Yo comencé a leer y me enteré que aparte de
los audífonos, hacían la operación de poner
tubos porque los ayudaba a ellos para aliviar esa presión
de ese líquido que se quedaba. Empecé a llamar doctores
y a ver quién me ayudaba, dónde lo podía
llevar. Conseguí llevarlo a [un hospital para niños]
en [una ciudad de Florida], ahí conseguí
una cita. Ahí me le dieron audífonos, y ahí
me le dieron cita con un doctor ENT. Me lo evaluaron, me lo mandaron
donde un audiólogo, y me recomendaron (ya él tenia
cerca de 9 meses) que lo inscribiera en el condado en donde nosotros
vivimos, para registrarlo en el condado y en la escuela.
Una audióloga hispana le explicó cómo funcionaba
el oído de F y por qué no podría oír.
Ésta sugirió que inscribieran a F en la escuela, que
la madre aprendiera lengua de señas, le colocó una
prótesis auditiva al niño y le mostró cómo
utilizarla a toda hora. La madre dijo que esta audióloga
se tomó su tiempo conmigo y con él, y era muy dulce,
muy humana. Ella le explicó que F necesitaba comenzar
enseguida en la escuela, así no se quedaba atrás.
Otra profesional, que la madre refiere como enfermera (esta persona
parece ser hispana) fue también de mucha ayuda.
La enfermera que me ayudó y que me dio apoyo el día
que me dijeron que era sordo, ella me dijo: "que no te dé
vergüenza. Busca ayuda; busca ayuda para tu hijo que hay
mucha ayuda. En este país hay mucha ayuda, quizá
en los nuestros no, pero aquí sí hay mucha ayuda
para ellos y ellos son como cualquier otro niño, solamente
busca ayuda que la hay".
A los 11 meses de edad, F fue enviado a la escuela y obtuvo sus
primeros audífonos. La madre comenzó clases de lengua
de señas y recibió un vídeo que explicaba cómo
oye la gente sorda. Ella lo encontró muy provechoso.
La madre buscó una segunda opinión médica.
Este doctor le informó acerca de servicios gubernamentales
disponibles, tales como el Seguro por Discapacidad de Seguridad
Social, y también recomendó que F comenzara la escuela
inmediatamente.
Familia 2: Antes del diagnóstico,
T ya estaba en el programa Head Start (Programa para familias de
bajos recursos, con bebés, niños pequeños y
embarazadas) porque su desarrollo del habla había sido lento.
En el diagnóstico, les dijeron a los padres que su pérdida
auditiva era de severa a profunda.
[Habla la madre] Mis preguntas fueron "¿Qué
alternativas hay?" y "¿Cuánto el niño
puede progresar?". Porque era lo que nos concernía.
Ella nos dijo: "No hay muchas alternativas ahora mismo, porque
el niño está a un paso de ser sordo"
Entonces ella cuando nos enseña los audífonos, nos
dice: "los audífonos son para él; para su condición".
Nos los enseña y nos dice: "el audífono vale
tanto, el plan médico no lo cubre, pero se pueden hacer
los arreglos". Entonces mi esposo y yo decimos: "Pues
hay que hacer los arreglos porque al niño hay que ponérselos,
o sea, no hay otra alternativa". Entonces después
de ahí nos habló de la escuela de [otra ciudad].
Nosotros en todo momento, estamos viendo si hay otra alternativa
aparte del lenguaje de señas. Lo queremos, queremos esa
alternativa. Ella nos dijo: "Todo se va a saber cuando el
niño esté usando audífonos con lo que llaman
el residuo auditivo, cuánto el niño puede escuchar
con eso". Pero con los audífonos no hubo mucho éxito.
Por eso se optó por la operación.
El siguiente paso del médico en esa época fue explicarles
el implante coclear. Aunque los padres estuvieron satisfechos con
la información médica que recibieron, entendían
que otras fuentes eran necesarias para descubrir alternativas educativas.
También entendían las motivaciones subyacentes de
los educadores de diversos sistemas educativos.
[Habla la madre] De mi parte, depende del profesional. Si
el profesional es el doctor o la doctora, va a hablar desde su
ámbito como doctor o doctora. Si tú estás
en la escuela, si estás en [un municipio], y los
profesionales de [el municipio] los paga la Junta de
[el municipio] entonces ellos te van a ofrecer las alternativas
que tiene [el municipio]. Si tú estás en
[una ciudad], te van a ofrecer las alternativas de [la
ciudad], los del [otro municipio] no van a decir que
hay. Porque nunca lo hicieron. Ellos dicen "tú no
quieres [el otro municipio]". No van a decir "hay
una escuela en [otra ciudad de Florida] que no tiene lengua
de señas, podemos transferir al niño para allá".
Jamás lo vas a oír, jamás.
Entrevistador: ¿Usted cree que ellos le estaban dando
las alternativas?
Solo de acuerdo con lo que ellos tienen en el municipio, no
las alternativas que yo quería para mi hijo.
Familia 3: S fue equipada
con audífonos luego del diagnóstico en una ciudad
de Tejas. En aquella época, ella tenía 3 años
de edad.
[Habla la madre] Pues nos dijeron que de un oído estaba
completamente sorda y del otro oído sí oye poquito
Pues a nosotros nomás nos dijeron que necesitaba los aparatos.
Que una operación no se le podía hacer porque su
mal está en el nervio que va junto al cerebro y no se puede
operar. Que con el aparato puede oír. Puede ser que a lo
mejor pueda hablar mucho. Puede ser, poniéndole siempre
el aparato. Puede ser, o sea que no. Algo que sea más seguro
pero que pueda ser que oiga más.
[Habla el padre] El doctor cuando le hizo el último
estudio nos dijo que se estaba haciendo la operación esa,
y que posiblemente ya la estén haciendo. Pero hace dos
o tres años atrás años, todavía no
la estaban haciendo. Que posiblemente cuando ya se llevara a cabo,
posiblemente sí se le pudiera hacer.
[Habla la madre] El doctor nos dijo que le pusiéramos
los aparatos, que buscáramos una escuela especial para
ella y que se le iba a ayudar. Eso fue lo que él nos dijo
que hiciéramos. Él nos dijo de un programa que nos
ayudó mucho, en (una ciudad) y luego nos dijo dónde
había escuela.
La madre agregó que desde que ellos dejaron Nuevo México,
S ya no tiene un médico permanente, por eso no sabemos
si hay algo nuevo que pueda ayudarla.
La audióloga les brindó información acerca
de audífonos
[Habla la madre] Que le ayudarían a que ella pudiera
escuchar un poquito más y que probablemente le ayudarían
a hablar.
Familia 4: La familia obtuvo
información de una escuela de sordos.
[Habla el padre] Me dieron literatura sobre el comportamiento
y sobre la educación del niño más que todo.
En qué escuela podría estar, qué es lo que
sería lo más conveniente para él, unos derechos
que podría tener el niño sobre la educación.
Sobre todo que estamos en eso. Nos ayudó mucho a ver un
panorama, sobre todo en la educación. Más que todo,
hablamos de la educación del niño. Traíamos
las interrogantes de hacia dónde vamos, qué podemos
hacer. Ya nos dijeron estos pasos: puede ir a tal parte, el niño
puede ir a tal escuela. Va a empezar a aprender señas,
va a continuar sus terapias del lenguaje. Va a empezar a leer
los labios y todo eso. Pues ya uno ve las cosas más claras.
Los padres sintieron que la información brindada era de
mucha ayuda y estaba siendo ofrecida con un espíritu de trabajo
en equipo.
[Habla la madre] Yo sentí que nos estaban invitando
a involucrarnos; que se estaba haciendo como un equipo para involucrarnos
para ayudar a mi hijo. Yo así lo sentí.
Familia 5: La madre dijo
que aunque el médico hablaba español, ella tuvo dificultades
para comprender la información que le estaba dando.
Bueno, traté de entenderle, pero realmente no sabía
nada acerca de lo que pasa cuando un niño nace así,
cuál es este tipo de problemas. Porque yo realmente nunca
conocí a nadie con este tipo de problemas. Pero una vez
que llegué aquí, aprendí más del tema.
Aquí es donde más aprendí porque he visto
y encontrado mucha gente sorda. En realidad estaba tan sorprendida
que no hice ninguna pregunta.
[Habla el padre] Le dio los diagramas con la escala donde
estaba él clasificado en su sordera. Hasta qué grado
una persona oye y dónde ya empiezan a ser sordos. Él
estaba bajo el nivel de poder oír, entonces le recomendó
los aparatos. Pero nosotros no vimos ningún beneficio.
Él hacía sonidos y pensamos que con el tiempo a
lo mejor él iba a poder hablar con un poquito que le ayudáramos.
[Habla la madre] Pienso que sí fue clara, pero yo no
la entendí en ese momento. A veces aunque la explicación
sea muy clara, si uno no tiene más información no
la puede entender. (...) Bueno, el doctor lo primero que hizo
fue mandarme para hacer una evaluación en el hospital de
los niños, y así el doctor y el hospital tienen
toda la Información sobre él.... Yo me sentí
muy bien porque me dio confianza y sentí que alguien me
estaba apoyando.
El padre señaló que su actitud hacia los médicos
cambió con el tiempo:
Primero creímos que nos estaban dando consejos, pero
después pensamos que nos estaban indicando lo que tenemos
que hacer. Porque siempre que íbamos nos decían
que había cosas avanzadas para que él hablara como
un infante. Nosotros rechazamos esto hasta que el niño
pudiera decidir por él mismo. Esperar tal vez que avanzara
más la ciencia y pudiera sacar algo mejor, así como
esos que nos indicaron ellos.
Familia 6: Los padres sintieron
que la información que recibieron en el momento del diagnóstico
era clara, apropiada y útil.
[Habla la madre] El doctor me ayudó porque realmente
no estaba muy enterada acerca de los problemas sobre el oído,
principalmente. Yo no sabía nada de por qué las
personas eran sordas. Mucho menos yo sabía que había
varias situaciones o condiciones que hacían que las personas
fuesen sordas hasta después de que estuvimos donde el primer
doctor. A mi hija la han visto cerca de cuatro o cinco especialistas
y más que nada hemos buscado la forma de saber exactamente
el porqué, o el problema que tiene.
La audióloga que realizó los exámenes fue
también muy útil, y, de acuerdo a la madre, no
presionó.
Pues, lo primero que me dijeron es que ella tenía que
empezar a ir a la escuela. Más que nada nos dio la dirección
y el teléfono de la escuela donde tenía que ir y
empezaron los trámites porque ella usa aparatos. Comenzó
un proceso de empezar a hacer muchas cosas. Fue más bien
como una sugerencia, o sea, ella no dijo que teníamos que
hacerlo. Simplemente fue una sugerencia de la escuela donde ella
podía ir, que estaba más cerca de donde nosotros
vivíamos. Aparte de las cosas que ella me dijo, yo también
traté de investigar por mi parte; ir a visitar la escuela
y todas esas cosas.
Familia 7: La terapeuta
le aconsejó a la familia que se mudara a los Estados Unidos
para conseguir mejores servicios.
[Habla la madre] La terapeuta (en Puerto Rico) siempre me
decía, "piensa salir del Puerto Rico en el futuro.
En los Estados Unidos él encontrará su mecanismo
de vida, los servicios escolares son mejores, los médicos
también son más preparados, mucho más capacitados
que acá".
Familia 8: Luego del diagnóstico
los profesionales le dieron a la madre alrededor de un mes para
que asimilara la información.
Ellos me dejaron recapacitar y se mantenían llamándome,
asegurándose de que yo consiguiera ayuda para él
lo más pronto posible porque él la necesitaba y
era tan joven... Entonces yo lo desperté así: "muy
bien esto es lo que vamos a hacer para él". Los llamé
y fui a su oficina y ellos me hicieron citas, muchas citas. Pero
quiero decir que él está muy bien ahora.
Ellos me dijeron que yo tendría que encontrar una escuela
especial para él porque él no iba a ser un niño
regular, pero que él iba a ser un niño saludable
y todo lo demás. Así es que ellos empezaron a dirigirme
a diferentes escuelas. Yo comencé a entrevistarme con algunas
de ellas hasta que escogí una buena. Y así fue;
una buena escuela. Yo quiero mucho esa escuela, porque ellos le
han ayudado mucho a él desde que era pequeño.
Me sentí como si necesitaba saber más. Entonces
fui a la biblioteca y comencé a leer cosas y comencé
a conseguir algunos panfletos más y a investigar lo que
yo era, que era [esto] [aquello]. Tenía que lidiar
con esto para el futuro. Así es que leí sobre eso
y comencé a solicitar para recibir clases y esas cosas.
Yo quería prepararme, pero todavía no podía
hacerlo.
A la madre también se le dieron panfletos, se le envió
a entrevistas con consejeros familiares y se le brindaron servicios
de intervención temprana.
Por un año entero los especialistas en intervención
temprana vinieron a mi casa para hablar conmigo y me ayudaron
mucho. En realidad sí me ayudó. Yo era muy joven.
Yo solamente tenía 19 años de edad. Así es.
Yo era muy joven, no sabía exactamente en lo que me estaba
metiendo. Pero ellos me explicaron lo más que pudieron.
Ellos me dieron mucha información. Fue tanta como para
poder asimilarla, pero me hizo salir y decir "ellos me dieron
toda esta información; yo necesito leer sobre esto, él
es mi hijo, él siempre estará conmigo". Así
es que empecé a leer y a enfocarme en lo que se necesitaba
hacer. Así que pensé en cuán buena fue toda
la información que me dieron.
Un consejero en la escuela de sordos también fue muy bueno.
Información proveniente de sordos
adultos y de otros padres
Los adultos sordos y otros padres de niños sordos fueron
citados como fuentes de información utilizadas por varias
de las familias en este estudio. En entrevistas con las familias
no-hispanas de un estudio relacionado, los encuentros con otros
padres de niños sordos se mencionan con frecuencia como una
de las fuentes más valiosas de información y ayuda.
Las familias hispanas en este estudio parecían tener significativamente
menos acceso a otros padres de niños sordos y a adultos sordos.
A pesar de esto, en varios casos se encontró que las interacciones
con estos padres pueden ser altamente beneficiosas.
Familia 3: Luego de discutir
con otros padres de un niño sordo, la familia se dio cuenta
de que su hija podría ser una persona exitosa.
Hace poquito hablamos con los padres de un niño y dicen
que su hijo va muy bien. Igual que una señora que tiene
un hijo que ya es joven que iba muy bien en la escuela y ahora
está en un colegio. Nosotros decimos que nuestra hija va
a lograr cosas iguales a él. Nosotros pensábamos
"¡Ay! La niña no va a poder estudiar, no va
a ser nadie." Nosotros tuvimos un trauma por eso. Pero cuando
vemos cosas así, cosas positivas, nos ayudan a seguir adelante.
Familia 4: Encontrarse
con adultos sordos ha sido útil para los padres.
[Habla la madre] Son muchas las personas que han influenciado
en la toma de decisiones. Esas fuentes las conocimos porque andábamos
buscando una persona que le diera terapia a mi hijo y le ayudara
a solucionar su problema de comunicación. Entonces empezamos
a buscar gente y conocimos a un corredor de bienes raíces
que nos consiguió la dirección de unas personas
que él conocía. Son dos personas sordas que tienen
una hija que sí escucha. Ellos empiezan a hablar y su vida
es normal con el lenguaje de señas y se desenvuelven perfectamente
bien. El señor tiene restos auditivos pero la señora
no y hacen su vida normal. Trabajan, tienen su taller, se desenvuelven.
Yo digo: si ellos pueden, nuestro hijo puede.
Familia 5: Los padres han
encontrado muy útil el reunirse con otros padres para hablar
con adultos sordos.
[El padre hablando de la reunión con adultos sordos] Qué
es lo que siente y más, cómo le hace para comunicarse
con el niño.
Sí, porque así podemos platicar con él
y un adulto. Pueden decir lo que ellos sienten mejor que un niño:
si son felices así o qué es lo que sienten. Entonces
nosotros pensamos que tal vez nuestro hijo se va a sentir como
ellos y no va a tener problema.
Familia 6: La madre se
ha hecho amiga de los padres sordos de un niño sordo, y esto
ha sido muy útil para compartir información acerca
de recursos, servicios, actividades, y otras cosas. Además
en la escuela a la que va P actualmente la madre ha encontrado adultos
sordos, lo que ella siente que también ha sido de mucha ayuda.
Más que nada me ha ayudado a entender que los adultos
sordos son iguales que nosotros; que tienen las mismas posibilidades.
Familia 8: La madre dice
que encontrarse con otros padres de niños sordos y con adultos
sordos la ha preparado mejor para su vida con un hijo sordo.
Al principio, y porque yo quería saber cómo
se sentía estar con otros padres de niños sordos
con
todo lo que estaban hablando y por todo lo que estaban pasando
y yo escuchando todas las cosas que querían decir, me ayudó
a entender lo que yo estaba pasando, alistándome.
Conozco algunos adultos sordos y he visitado su iglesia y
he asistido a actividades familiares y cosas así, las cuales
ayudan mucho a la escuela y son muy buenas. Quiero decir que son
bien buenas porque he entendido mucho más de lo que me
ha estado pasando. En otras palabras, ya estoy lista. Yo los he
visto, cómo trabajan con sus niños y lo que han
tenido que pasar con sus niños. Yo pienso que eso es lo
que me va a pasar a mí.
Apoyo familiar
Los datos de la encuesta y las entrevistas sugieren que las madres
hispanas cargan gran parte de la toma de decisiones y las llevan
a cabo para sus niños sordos. Los padres hispanos parecen
estar menos involucrados en el proceso y ser de menor apoyo que
los padres no-hispanos. Además, en comparación con
las familias no-hispanas, los padres hispanos reciben menos ayuda
de abuelos, parientes, y amigos.
La carencia relativa de ayuda proveniente de miembros de la familia
extendida coincide con los resultados de un estudio experimental
anterior (Steinberg, et al.,
1997), pero contrasta con la caracterización de la población
hispana como compuesta por individuos que dependen de la familia
extendida para recibir ayuda (Alvirez
y Bean, 1976). En gran parte, esto parece deberse al hecho de
que las familias que se mudan desde su país de origen a los
Estados Unidos se sienten separadas de su familia extendida, y esto
puede ser agravado por actitudes negativas sobre la sordera y la
discapacidad, existentes en el país de origen.
Eligiendo un método de comunicación
El método de comunicación elegido tendió a
ser el recomendado por los profesionales consultados, con poca consideración
de métodos alternativos. Con frecuencia, la única
opción presentada era una combinación de lengua de
señas y lengua oral, o la opción de un método
oral fue presentada pero desalentada. Los enfoques tales como auditivo-oral
o palabra complementada (cued speech) no parecían ser opciones
ofrecidas por los profesionales. No está claro si los profesionales
que guiaban a los padres presentaron solamente las opciones que
estaban disponibles en su área geográfica o si simplemente
desconocían o no poseían información sobre
enfoques alternativos. Con algunas excepciones, los padres tendieron
a validar la recomendación hecha por los profesionales y
a expresar altos niveles de satisfacción con la comunicación
elegida.
Familia 1: La madre recibió
consejos contradictorios acerca de métodos de comunicación.
La familia desarrolló una buena relación con la maestra
de intervención temprana, quien abogaba por la comunicación
total.
Tuve que decidir qué comunicación íbamos
a tener, si era con lengua de señas o lo que fuera que
íbamos a hacer. La maestra tuvo mucho que ver. Ella nos
ayudó mucho, porque nos explicó las ventajas de
comunicación total que es lo que tenemos con él;
a qué se iba a enfrentar en el mundo exterior ... Si yo
hubiera tomado el consejo de solamente lengua de señas,
cuando mi hijo sale a jugar, esos niños que están
allá afuera no lo iban a entender. Ella nos explicó
esas cosas, pues ella sí apoya la comunicación total.
Hay otras maestras que no, pero yo tuve la suerte de que ella
me ayudó en eso. De todo lo que he hecho con F, lo más
grande fue decidir cómo iba a ser la comunicación.
La audióloga también influyó en la decisión
de la madre.
La audióloga me dijo: "si tú lo pones en
la escuela, si tú lo pones en terapia del habla, si tú
siempre lo haces usar los audífonos, cuando él vaya
a la escuela, puede ir a una escuela regular". Y me dijo
"yo no te lo garantizo, pero por experiencia te aseguro que
va a ser así. Porque los niños que se atienden a
tiempo y se entrenan, se superan" y es cierto. Mi hijo está
ahora en un salón de clases regular, en un kindergarten
de salón regular, y tiene un intérprete. Pero está
en un salón regular.
La audióloga fue la fuente principal de información
de la madre, quien también consideró otros programas:
una escuela privada, que rechazó por no contar con recursos
suficientes y quedar lejos y un programa hogareño. La audióloga
dijo que un programa escolar sería mejor porque los materiales
que ofrecían no estaban disponibles para el programa hogareño.
La madre también observó algunas visitas domiciliarias
y se dio cuenta de que en la casa habría demasiadas interrupciones.
El programa escolar que ella eligió usaba comunicación
total y era fantástico.
Familia 4: Aparentemente
la maestra de la escuela de sordos presentó a los padres
una sola opción, lengua de señas combinada con lengua
oral.
[Habla el padre] Lo que nos han dicho [los maestros]
es que es un sistema que van a la par las señas con el
lenguaje y se unen para ayudar más a que el niño
entienda. Ayuda al niño con las ideas para que pueda decirlas
o contestar en señas. Para nosotros siempre han sido dos.
Siempre tiene que haber un apoyo y yo después entendí
que las señas son una herramienta para que el niño
pueda comunicarse. No podemos tenerlo sin comunicarse hasta que
aprenda a hablar. Entonces tenemos algo alternativo. Antes no,
antes pensaba que tenía que aprender a hablar, que se esforzara.
Después me di cuenta de que no es así. Él
tiene una maestra que no oye y ella habla. Ella hace las señas
y está moviendo los labios y se le entienden las palabras.
Entonces pienso que mi hijo va a poder hablar así, va a
poder comunicarse así.
Familia 5: Por consejo
de los maestros, los padres comenzaron inmediatamente a aprender
lengua de señas.
[Habla la madre] Sí, nos dijeron que deberíamos
aprender señas para comunicarnos con él porque a
veces él se enferma y no vamos a saber qué tiene.
Pero así como hemos aprendido, él ha aprendido.
Lo podemos ayudar cuando se enferma. Él me dice: "me
duele el oído" o "me duele la cabeza" entonces
yo ya sé qué tiene y qué es lo que le pasa.
Familia 6: Los maestros
de intervención temprana aconsejaron a la madre acerca de
la comunicación con P.
Me dijeron que tenía que usar la voz y las señas
al mismo tiempo y si era posible hablara inglés con ella
para que fuera más fácil para ella. Podía
hablar español, pero sería más fácil
poder comunicarse en inglés. Lo primero que pensé
es que no sabía señas y no sabía qué
iba a hacer. Pero empezamos a ir a clases y hemos podido aprender
con el tiempo.
No todos los padres confiaron en el consejo de los profesionales.
Algunos persiguieron activamente otras opciones, tales como la comunicación
oral, debido a sus propias creencias y a sus preferencias personales.
Familia 2: Al principio,
la familia de T comenzó a usar algunas señas, para
reducir su ansiedad de comunicación, pero después
de seis meses aproximadamente dejaron de usarlas. Los padres favorecieron
un enfoque oral.
[Habla la madre] El condado nos está ofreciendo señas
y no queremos limitar al nene. Hay que buscar otras alternativas
porque no vamos a limitarlo.
[El padre habla acerca de su visita a dos escuelas] No me
gustó porque todo era por señales y los nenes no
estaban hablando claro, lo que estaban haciendo eran sonidos.
Fuimos a la otra escuela donde hay niños con la misma condición
y estaban hablando. Desde ese momento yo dije: "esto es lo
que quiero para mi hijo".
Preferencias lingüísticas
Mientras que la mayoría de los padres mencionaron el inglés
o la lengua de señas o ambas como las lenguas más
importantes para que su hijo aprenda, muchos esperaban y contaban
con que su niño podría adquirir el inglés,
la lengua de señas americana, y el español. Esto los
puso en conflicto directo con la mayoría de los profesionales
encontrados, quienes recomendaron poner énfasis en una sola
lengua o un acercamiento bilingüe, pero nunca intentaron la
aplicación del trilingüismo u otras opciones para alcanzar
sus metas. Las perspectivas y los deseos de los padres pudieron
también haber limitado las opciones exploradas u ofrecidas
después de la identificación de la pérdida
auditiva, tales como el implante coclear.
La mayoría de los padres querían que sus hijos aprendieran
inglés o lengua de señas americana primero, y expresaron
a menudo su certeza de que su niño podría eventualmente
aprender español. Con todo, pocos señalaron discutir
esto espontáneamente con los profesionales. Algunas sensaciones
negativas fueron expresadas sobre la insensibilidad de los profesionales
a su lengua materna, y el derecho del niño de ser ayudado
en su lengua nativa (la lengua de la familia en que nació).
Los padres entienden la complejidad de la tarea y reconocen que
el español confundió a su hijo en el pasado, pero
su lengua materna posee un valor único con respecto a la
comunicación en la familia.
Es difícil evaluar el grado en el que esto se diferencia
de las típicas dificultades de la asimilación de la
primera generación de familias de inmigrantes, aunque uno
podría presumir que la pérdida auditiva amplía
este problema. Por ejemplo, una madre estaba orgullosa que su hija
podía escribir en inglés, pero triste porque nadie
en la familia podía entender inglés escrito. Ella
esperaba que su hija pudiera aprender en última instancia
español, para comunicarse con todos los miembros de su familia.
Otra madre señaló que interpreta directamente de la
lengua de señas al español para su marido; ella no
tenía ninguna preferencia lingüística fuerte
para su hijo.
Familia 1: La madre expresó
un cierto pesar de que su hijo mayor (oyente) no hable español.
Tratamos de esquivar el error del hijo mayor, para que después
siga su cultura e idioma que es español. Que sí
domine el inglés, pero, los tres niños pequeños
tratamos de que sean trilingües, que puedan hablar español,
inglés, y sepan lengua de señas.
Sin embargo, ella fue desalentada de usar español con F.
Me dijeron que si íbamos a usar solamente señas
o si vamos a usar señas con español o inglés.
Siempre se han opuesto a que yo use español. Los maestros
siempre se han opuesto. Quieren que sea inglés y que sea
inglés en señas. Pero dicen que el español
lo confunde, porque es difícil para él. Pero (ríe)
... él entiende el español perfectamente.
Entrevistador: ¿Cómo se siente acerca de este consejo?
Ellos están equivocados. Ellos piensan como profesionales
No pertenecen a nuestra cultura. Y no saben lo importante que
es para nosotros que nuestros hijos conserven su idioma. Sí
que dominen y que se perfeccionen en el inglés, pero que
dominen y que se perfeccionen en su idioma también. Para
mí es bien importante. Él tiene familia, tiene sus
abuelos, tiene tíos que no hablan nada de inglés
y menos saben de señas. Si mi hijo no habla español
y no entiende español, está perdido con su familia.
Yo quiero que cuando él sea un hombre, él sea
trilingüe. Que se desenvuelva con su familia que habla español.
Que pueda conseguirse un buen trabajo que le paguen mucha plata
porque él domina tres idiomas. Que si algún día
él se encuentra en una situación que está
en un grupo donde todo el mundo es sordo, él se pueda comunicar
con ellos igualmente. Que no se sienta fuera de grupo con los
hispanos porque es hispano; que no se sienta fuera de grupo con
los sordos porque él es sordo y que no se siente fuera
de grupo con el inglés porque aquí él vive
y es el idioma de este país y él tiene que dominarlo.
Yo creo que él va a estar en ventaja sobre los demás,
por eso yo quiero que él se comunique en los tres idiomas.
Familia 3: La primera lengua
de S fue la lengua de señas, pero su madre piensa que es
muy importante que él también aprenda inglés
y español.
Eso lo estuvimos hablando con la maestra cuando fuimos recientemente.
Me parecía mucho que estuviera aprendiendo señas
e inglés y yo quería enseñarle español.
Le pregunté a la maestra si no era mucho enseñarle
los tres idiomas juntos y me dijo que no, que ella podía
hacerlo. Yo le digo que ella está aprendiendo a leer y
a escribir, pero ella escribe en inglés. A mi familia le
parece muy bien que ya sepa leer y escribir y quiere que le escribamos,
pero es en inglés. Nadie de mi familia sabe leer en inglés.
Nos gustaría que aprendiera español, porque es más
fácil comunicarnos con ella... Pues yo digo que los tres
idiomas son importantes, porque hay familia que habla español,
en la escuela necesita el inglés y necesita las señas,
porque si no habla va a necesitar las señas.
La madre también señaló que ella le habla
a S en español y ésta parece entender. No siente que
esto esté afectando su progreso en la escuela.
Familia 4: Los padres se
comunican con su hijo primordialmente en una lengua de señas
basada en el inglés.
[Habla el padre] El español lo quitamos completamente
porque usar señas, español e inglés era muy
complicado para él. Si se olvida las señas en español,
bueno, ¿qué vamos a hacer?
Quiero que aprenda los dos, pero es bastante difícil para
él. Lo importante es que aprenda las señas en inglés
para comunicarse. Vamos a estar aquí para él. Es
la opción que tomamos. Puede aprender inglés ahora,
y quizás puede usar las señas en inglés en
el futuro.
[Habla la madre] Antes usó las señas en inglés
y español y fue muy confuso.
[Habla el padre] Queremos que continúe las señas
en inglés porque las usa mejor y es su futuro. No vamos
a volver a México, así que la prioridad es el inglés
y entonces español, si puede.
Familia 5: Los padres sienten
que es más importante que H aprenda lengua de señas.
Como ellos tienen un niño oyente en la casa, hablan en español
al mismo tiempo que usan señas.
[Habla la madre] Que lo hable no, pero que lo entienda tal
vez cuando él sea más grande. Ahora para mí
lo importante es que aprenda señas e inglés... Bueno
para mí es más importante el lenguaje en señas
porque va a ser con quien va a convivir más.
[Habla el padre] Bueno, yo creo que lo mejor es aprender el
lenguaje de ellos. De esa forma uno puede mantenerlos con uno.
Creo que el tiempo hace que ellos se retiren si uno no sabe el
lenguaje de ellos.
Familia 6: La madre se
comunica con P principalmente a través de inglés hablado
y lengua de señas.
En las dos, en español, en inglés, en lo que
se me viene primero a la mente. A veces no me doy cuenta y le
estoy hablando en inglés y cambio a español y a
la inversa. Pero regularmente es en inglés.
Pienso que la forma en que ella se vaya comunicando, sea hablando
o haciendo señas o lo que sea para mí no hace ninguna
diferencia. Que hable el inglés por el país donde
estamos. Yo pienso que se comunique con todo el mundo ya sea con
inglés o español o señas.
Yo pienso que lo ha atrasado un poquito el hecho de que no
sepa bien las señas. Ya debería saber un poco mas
de señas. A lo mejor el habla va a venir mucho después,
pero ahora básicamente lo que me interesa es que ella entienda.
Yo pienso que sí se ha atrasado un poquito.
Familia 7: La madre piensa
que para B es importante aprender lengua de señas, español
e inglés.
Yo deseo que él pueda usar las señas ya que
ese es su lenguaje, pero también se le está enseñando
para que pueda hablar con personas oyentes.
Familia 8: La madre siente
que J se comunica bien con la gente, hablen lengua de señas
o no. Ella no siente que un idioma: inglés, español
o lengua de señas, sea más importante que otro.
Elección de escuela, estilos personales
y defensa de los derechos del niño
Los estilos de toma de decisiones variaron entre los padres de
este estudio, extendiéndose desde confianza en las recomendaciones
profesionales hasta búsqueda vigorosa de alternativas. En
contraste con las representaciones estereotipadas de padres hispanos
pasivos, que no se involucran o evitan el tema, en los cuatro lugares
los autores encontraron padres que reclutaron a amigos abogados
para que les explicaran sobre los derechos educativos de sus hijos,
padres positivos y optimistas, calurosos colaboradores y activos
en la toma de decisiones. Como dijo uno de los padres, usted
tiene que tomar el toro por los cuernos.
Familia 1: F ha asistido
a cinco escuelas diferentes. A la edad de 6 años, se encuentra
en una clase regular del jardín de infantes con un intérprete
de lengua de señas. Él es el único niño
en la clase con una pérdida auditiva, y va a una clase para
hipoacúsicos por la tarde. La madre ha tenido que luchar
duro para conseguir lo que ella sentía que era apropiado
para F. Ella fue asistida por un especialista para sordos e hipoacúsicos
del distrito escolar.
Yo no escogí la escuela en que está ahora. Yo
no la quería, pero el condado alega que no hay otra, y
lo asignaron a esa escuela. Yo los hice cambiar porque ahí
no había voz en la clase, porque ellos son sordos. Yo me
comuniqué con gente que me ayudaron. Hay una señora
que trabaja en el condado que me ayudó mucho. Gracias prácticamente
a ella, logré lo que quería: que tuvieran un intérprete
en la clase y que la maestra de esa escuela hable, porque ella
no es muda. Ella sí tiene voz, ella sí puede hablar.
Me comuniqué con el superintendente de todas las escuelas
del condado y le expuse lo que estaba pasando con mi hijo, lo
que yo quería para él, y los derechos que tiene
mi hijo. Yo leo mucho. Yo voy e investigo y chequeo la escuela.
Así fue que supe que después que me dijeron que
tenían una intérprete, no la tenían y tuvieron
que buscarla. Ellos no la tenían y supuestamente no tenían
el dinero, pero lo consiguieron y la asignaron y tiene una intérprete.
La escuela está bien; tiene un buen programa. Es solamente
que si uno no está pendiente, las cosas no se manejan apropiadamente.
Pero ahora para mi hijo está súper.
La madre ha demostrado la importancia de la defensa de su hijo
a través de la interacción con otros padres.
He hecho amistad con mamás de niños que han
estado con mi hijo. Ahora estoy empezando a organizar con otra
mamá un grupo de apoyo para padres de niños sordos.
Es para padres hispanos y americanos también. Es increíble
que en este condado que es tan grande, no hay nada. De eso nos
dimos cuenta cuando este verano fuimos a un campamento de la escuela.
O sea, estamos así los que hay y nadie sabe nada. De ahí
surgió la idea de formar un grupo de padres y mamás
que estamos tratando de conseguir a lo que ellos tienen derecho,
lo que la ley dice que ellos pueden tener. Yo por lo menos si
tengo que forzar que cambien la ley, que la cambien. Cuando no
puedo expresarme en inglés lo digo en español y
que ellos busquen quien se los diga, porque yo me hago oír.
Me he educado. Yo pienso que tengo que buscar más y
busco a alguien que sabe y absorbo información. Me he educado
con la experiencia de otros padres en situaciones similares o
diferentes de las mías. O de esa experiencia que me han
contado, cuando me pasa algo a mí, sé las consecuencias,
sé las cosas que se pueden hacer. Me estudié la
ley IDEA (Acta Educativa para Individuos con Discapacidades).
He estudiado sobre cosas que él necesita, Comunicación
Total, lengua de señas solamente, o inglés solamente.
Por ejemplo, conocí a un muchacho joven que habla español
e inglés. Se le hace muy difícil. Su habla no es
muy clara, o perfecta como nosotros. Pero sí habla español,
sí habla inglés y sabe lengua de señas. Eso
demuestra que se puede. Hay adultos que dominan los tres idiomas.
Cada caso es individual, pero yo sé que se puede.
Lo que sí funciona para mí es sentarse y escribir.
Yo escribo los 'pros': esto va a funcionar para esto, esto, y
esto, y hago las listas. No funciona por esto y esto. ¿Cuál
tiene más? ¿Cuál de estos debo eliminar porque
no funciona? ¿Cuál de estos debo eliminar porque
son relacionados con los que no funcionan (para hacer un balance)?.
Cuando se mira así la cosa, parece diferente.
Familia 2: Los padres habían
comprado una casa en una localidad y supieron que en una ciudad
cercana ofrecían un programa oral para niños con audífonos.
Los padres negociaron con su ciudad para que pagara el transporte
del niño para ir a estudiar a otra localidad. T comenzó
las clases en un aula para niños con retardo mental, pero
sus padres se negaron y se las arreglaron para que lo ubicaran en
otra clase.
[Habla la madre] Yo hablé con uno de nuestros amigos
que es abogado y nos dijo "está bien" y nos asesoraron.
"Al condado dile que tú quieres una maestra que sea
especialista en niños con pérdida auditiva. Y la
maestra no aplica y como no la tienen, te tienen que transferir
automáticamente, porque por ley el niño tiene ese
derecho". Y fuimos al condado y a la Junta y ella nos preparó
un portafolio con todas las leyes y ella me subrayó bien
claro con un marcador todos los derechos que tenía el niño.
[Habla el padre] Derechos que nosotros tenemos pero que al
condado no le interesan.
[Habla la madre] No le dicen a uno las alternativas reales
que uno tiene. Cuando abrimos el fólder en la reunión,
ellos vieron que la parte legal también estaba. Expusimos
nuestro punto. Los dos nos preparamos primero sobre lo que íbamos
a decir y cómo íbamos a abundar todo y entonces
lo discutimos. Hubo problemas porque había personas que
no estaban de acuerdo con esto; pero estábamos preparados
para eso. Entonces finalmente lo transfirieron. Al niño
ser transferido, la doctora ve que nosotros estábamos presionando
para que el niño salga adelante, no solo de la operación.
Familia 3: La madre mencionó
que al principio no había programas en escuelas especiales
para su hija, así que ella asistía a la escuela regular.
[Habla la madre] Las maestras trataban de aprender y enseñarle
al mismo tiempo. Eso no le ayudó mucho. Aquí sí
está en una escuela especial.
[Habla el padre] El doctor de aquí de [la ciudad],
sí nos dijo que si la metíamos a una escuela especial,
ella iba a hablar. No igual que nosotros, pero con el tiempo iba
a hablar.
Una vez que la familia se trasladara a una ciudad pequeña,
la escuela local refirió a la madre a la escuela de sordos
en una ciudad vecina. La madre dice que es una buena escuela que
utiliza lengua de señas y lengua oral. No le dieron más
opciones de las cuales elegir y no visitó ningún otro
programa educativo.
Familia 4: Los padres dicen
que aún nunca descansan.
[Habla la madre] Tiene uno que decir, bueno, agarro al toro
por los cuernos o así mismo se va a pique.
[Habla el padre] Nosotros somos los que estamos empujando,
los que lo vamos a sacar adelante. No nos hemos parado en una
sola opinión, un solo consejo y ahí nos quedamos.
Siempre buscamos otras opciones u otra opinión. O sea,
no nos hemos parado ahí y que va a estar solo el niño
o no oye o no puede hablar y va que le pasaría. Siempre,
siempre, siempre hemos tenido esa idea, tanto mi esposa como yo,
de seguir adelante. Cuando nos dijeron que no oye, el doctor nos
dijo a los dos en español, nos sentimos muy mal, pero de
ahí nos paramos. También hemos buscado mucho a Dios.
[Habla la madre] Nosotros sabemos que el futuro de nuestro
hijo está en nuestras manos y tenemos que ponerlo en las
manos de las gentes que están capacitadas para darle las
herramientas para que él se desenvuelva. El futuro de mi
hijo yo lo veo muy amplio. No le voy a poner una mano para taparle
el sol, el sol tiene que salir para él.
Cuando M tenía 4 años, la familia se mudó,
y sus padres fueron a un centro de intervención temprana
con un programa para niños de educación especial.
[Habla la madre] Nos dijeron que iban a estudiar el problema
de mi hijo, el caso de mi hijo. Nos costó ver lo que tenemos.
Fue la mejor opción y lo que hemos visto. Pero nos dijeron
lo que ellos tenían ya preparado y nosotros hemos confiado
en eso. Y hemos visto que sí es bueno. Aparte nos lo están
dando por escrito y nos están diciendo qué es lo
que van a hacer por él. Pues nosotros hemos analizado la
imagen y creo que sí está bien para él. Pero
así como que nos digan otras cosas, otras opciones aparte
de lo que se le estaba dando a él, pues no. Nos dijeron
esto y esto, y lo hemos aceptado como bueno.
No nos han dado opciones. Nos dieron esa opción y vimos
que, por lógica, no está hablando. Sí, él
se va a apoyar en las señas y en la lectura de los labios.
Hasta ahora, yo creo que es lo mejor. Si me dan otra opción
y la podemos acoger, que venga, estamos abiertos. Pero hasta ahora,
es la mejor opción que tenemos. Lo mejor y lo más
importante que nos han dicho es que M va a llegar donde quiera
que él desee y nos dijeron que nos iban a ayudar en todo
lo posible. Lo que me gusta del programa es que nos dijeron que
M iba a llegar más lejos. No nos dijeron: "OK, M va
a estar en este programa y va a llegar hasta aquí, hasta
este punto y se acabó".
Los padres han encontrado necesario defender a sus hijos en una
variada gama de situaciones.
Ahora, una de las cosas que me ha molestado es la transportación.
Es donde no he conseguido una buena cooperación. El año
pasado tuve un problema con la persona que lo traía, porque
le llamaban la atención. Pasaba por él el camión
y se soltaba a llorar porque oía el camión. Dijo
que ya no quería ir a la escuela, porque se iba en ese
camión y le pregunté qué estaba pasando.
Entonces hablo con la señora del camión, y le pregunto
qué está pasando. "Es que el niño se
para cuando va en el camión". Y le pregunto si ella
sabe señas. "No". "¿Le explicó
a él?" Le dije: "lo único que está
viendo el niño es que usted esta enojada". El niño
se fija mucho en el lenguaje corporal y si ella no sabe señas
y le dice: "siéntate" entonces lo que está
viendo es que está enojada. Le dije que si tenía
algo que decirle al niño me lo dijera a mí y yo
le digo que tiene que irse a sentar. O que se lo dijera a las
maestras, si es que el niño se tiene que poner el cinturón
o que debe de irse a sentar.
Familia 5: Una maestra
de un distrito escolar en California ayudó a los padres en
su búsqueda de la escuela apropiada. Ellos visitaron cinco
escuelas en tres ciudades diferentes de ese estado. La madre expresó
que las escuelas ofrecían tipos diferentes de comunicación.
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